Perdida por obligación, no por vocación. Amante de las calles, de los días inesperados y de los recorridos inusuales. Después de 26 años perdiendo el rumbo he decidido sacarle partido a mi defecto principal, la falta completa de orientación.

Quiero descubrirte rincones especiales, ciudades llenas de magia y pueblos con encanto.  ¿Me acompañas durante el viaje?